Introduce 6 datos y te decimos si es buena idea comprar esa casa
Comprar una vivienda es la decisión financiera más importante de tu vida. Antes de firmar una hipoteca, necesitas saber si tu sueldo neto, tus ahorros y tu situación financiera te permiten asumir la cuota mensual sin poner en riesgo tu estabilidad económica.
Además del precio de la vivienda, hay que contar con la entrada (los bancos no suelen financiar más del 80%) y los gastos de compraventa: impuestos (ITP para segunda mano o IVA para obra nueva), notaría, registro y gestoría. En total, necesitarás tener ahorrado en torno al 30-35% del precio del piso.
Los expertos financieros y el propio Banco de España recomiendan que la cuota de la hipoteca no supere un determinado porcentaje de tus ingresos netos mensuales. Si la cuota es demasiado alta respecto a tu sueldo, cualquier imprevisto (subida del Euríbor, pérdida de empleo, reparaciones) puede ponerte en apuros.
Con una hipoteca a tipo fijo pagas siempre la misma cuota. Con una hipoteca variable, tu cuota cambia según el Euríbor. Nuestra calculadora incluye un simulador de estrés que te muestra cómo cambiaría tu cuota si los tipos de interés suben.
Muchos compradores se centran en llegar a la entrada y se olvidan de que la vida sigue. Tras la compra deberías mantener un fondo de emergencia para gastos imprevistos como averías, derramas o periodos sin ingresos.